El teatro y las bibliotecas tienen un denominador común: la pasión por la lectura. En enero, pusimos en marcha un grupo de teatro para dar continuidad al proyecto " El teatro mueve montañas" iniciado el curso anterior. Comenzamos animando al alumnado a participar en el grupo y a formar parte de esta gran aventura.
Hoy, al echar la vista atrás, nos emociona recordar el entusiasmo que mostró el alumnado, así como el gran número de participantes que se unió, a pesar de que la actividad se llevaba a cabo durante su tiempo de recreo. Ahora que finalizamos el curso, nos sigue emocionando ver que la alegría, el compromiso y las ganas de hacer teatro no hayan decaído.
Esta experiencia nos demuestra que entre libros y bambalinas no solo se construyen historias, sino también comunidad. Que cuando se ofrece un espacio para la creatividad, los niños y niñas responden con el corazón.
Gracias a cada alumna y alumno por recordarnos que el teatro no solo se lee o se actúa, sino que se vive.


.png)













.png)


.png)










